18 dic. 2008

ESTOY MUY BIEN , AYER TUVE UN INTAKE DE NADA EN TODO EL DIA, SOLO AGUA. HOY SE QUE TENGO QUE CENAR, PERO BUENO, NO VA A SER MUCHO ( ESPERO). Un beso a todas princesas, ♥












6: Duermo con Mía
Ni bien llegué a casa subí las escaleras tambaleandome, pero tratando de no hacer ruido alguno. Mis papás se iban a asustar si me veían en ese estado. Yo estaba flotando, en mi mente flotaba. Eso es lo único que me acuerdo de esa noche. No se que pasó después, o mejor aún, podría averiguarlo. Se exactamente que me pasó y como terminé. Me desperté tirada en el piso del baño, con las medias corridas, al lado del inodoro. Si, era mia. Mia me había atrapado esa noche y había vomitado absolutamente todo. Aí me desperté, defraudada por mi misma. Se que había una voz, no se de quién pidiendome que abra la puerta. La voz se volvía histérica, bruta, necia.
Me imploraba y me obligaba a abrir la puerta. ¿ Para qué? Para verme en ese estado,para verme tirada sin fuerzas y con ganas de llorar y seguir esclavizandome a mi lado bulímico. Nada me hacía peor que saber que tenía el frío de mia conmigo. Y esa voz se apagó en mi mente. No lavolví a escuchar. Se que bajé mucho más tarde, creo que era de noche. Me dolía la cabeza, era un dolor que nunca había sentido antes. Y claro, pendeja eras, te bajaste todo el alcohol. Bajé y ahí estaba mi mamá. Ni me saludó, me dijo que me sentara porque quería hablar conmigo. La conversación fue totalmente incómoda. Porque me sentía culpable, culpable de las lágrimas en los ojos de mi vieja. Entonces, ahí me lo dijo:
- Se que vomitaste Mer, ya sé-
Le expliqué que no era tan así, que la noche anterior me había sentido mal y que la cabeza me había dado vueltas, que tanto mareo me había revuelto el estómago.
- No hija, vos te autoinduciste ese vómito-
[ BASTA MAMÁ BASTA. YA SÉ QUE SOY UN DESASTRE, ANOREXICA, BULÍMICA. YA SE YA SE QUE VOMITE, ME ODIO MAMÁ, AYUDAME AYUDAME] todo esto gritaba yo en mi mente y no decía una sola palabra. Me consumía en mi y solo en mí. Y mi mamá llorando [ YA SE QUE ESTOY LOCA, QUE TE HAGO SUFRIR, PERDONAME MAMA, NO TENGO ARREGLO. NO QUIERO NADA.] esa era yo, practicando un deleitoso monólogo de odio hacia mi. Era una princesa del cristal mas frágil existente, que se había quebrado por fin. Que lloraba del dolor de ese vidrio en ella misma. Me odié tanto siempre, y esa noche más que otras veces.No se lo podía confesar. No a mi mamá, no a nadie. MIA MIA, no tenías que haber vuelto esa noche hermosa. No esa noche. Cualquier noche menos esa. No te estaba esperando mia, yo no te quería acá. No conmigo. No mia no. Ya era bastante soportando el tener un problema, de esos que aunque se quiera alejar no se va, ya era demasiado. Mi mamá había notado mi cambio de peso, porque no era lo que era antes. Una gorda fea. Ahora seguía siéndolo, auqnue ellos no lo notaran. Pero como iban a darse cuenta? Ellos no saben como es. Mientras mas tierra quería echarle a la conversación, mas ganas de gritarle la verdad a mi mama venían a mí. Así de rápido como el alcohol, como este desorden mental.
- Mama, no quiero hablar más-
me levanté y me fui.Mi mamá no me paró, no me dijo que me quedara sentada. Ella también se levantó y siguió con sus cosas. Las dos estabamos tan distanciadas, tan horriblemente separadas. A veces oía hablar a algunas chicas de la estupenda relación con sus madres, y yo ahí, la oveja negra fea y mórbida al lado de las blancas y perfectas. Ahí con mi superficialidad de querer ser mejor o no ser mejor para los demás como para mí. Sabía que yo era distinta, porque me sentía distinta desde la primera vez que puse un pie en el jardín. Ahí nada era para mi, ahi ya todo me caía mal. Y así crecí, y así invité a la envidia y a la comida a mi cuerpo. Así la eliminé de mi vida hasta desmayarme y querer dormir siempre. Me había convertido en una máquina pensante
de odio y locura de un día para el otro. me levanté con querer ser otra una mañana, y al otro día vivia en infierno con tanto gusto, que me olvidé de mis amigos. Ya no tenía amigos, así que me olvidé de mi. Creo que esa noche prácticamente no dormí. Estaba de nuevo encerrada en el baño llorando. Se que lloraba, porque de otra forma, mi hermana no se hubiera puesto a llorar. Ella tenía 10 meses en ese entonces, y no se como hacía, pero teníamos algo, no se bien qué, pero cuando una lloraba la otra empezaba a llorar. Escuché ese llanto desde donde yo estaba. Escuché los tacos de mamá acercarse a ella, escuché mis lagrimas cesando y las suyas también. Mi hermana sufría y yo lo hacía. Yo no comía y mi hermana pedía hacerlo. Basta de esas exotéricas racionalidades sobre las dos, porque yo estaba mal y ella bien. ella estaba bien. A la mañana siguiente mi papá llegó de trabajar y me llamó. Yo estaba tirada en lacama, y tenía que levantarme porque querían hablar.[ basta de discursos, basta. No se dan cuenta de que yo no quiero hablar? Yo quiero dejar la comida y ser linda porque asi me siento bien, basta] Yo no dejaba de pensar lo que quería decir. No tenía ganas de decirlo, tenía ansia de que ellos se dieran cuenta por ellos solos. Pero no, mis indirectas no funcionan. Yo no funciono. Encima tenía a mis dos mejores amigas conmigo, esas que me hacían doler todo mi interior. Ana y mía. Hermosas, perras, perfectas, adictivas. Eran todo eso y mucho más.Que mas dá, bajé las escaleras y me senté en el sofá. Cerré los ojos y mi mamá me habló. Yo seguía con los ojos cerrados. Todavía sigo sin entender la forma en la que mi mamá se da cuenta de que si le presto atención. Ahí fue cuando me dijo que estaba cansada de verme mal, que sabía que lo mio no era un capricho, que estaba preocupada. Que los dos ( ella y papá) querían lo mejor para mí, y veían que yo estaba arruinandome. Que no sabían que pasaba exactamente, pero lo podían presentir.
- Que te pasa?- me preguntó mi papá.
- Estoy loca, loquísima- le dije yo
.Ahí fue cuando me lo dijo. Si, después de un suspiro, después de que mi mamá corrió la mirada ya hí yo abrí los ojos. Ahí papá me dio la peor noticia de mi vida. Peor que cuando me dijeron que Camila se iba a ir a canadá, peor que cuando me dijeron que no exixistía Papa Noel, peor que cuando me di cuenta de que tenía un ED. Peor.
- Vas a ir al psicologo, no queda otra-
.Me levanté, corrí a mi habitación y agarré seis paquetes de galletitas que tenía guardados. los seis juntos en mi estómago. Esa noche vomité como pocas veces, esa noche dormía con mia. Esa noche estaba a punto de cortarme, esa noche creoq ue fue la peor de todas. No, la noche siguiente fue la peor, cuando ni bien me levante de la mesa ( un plato de ensalada y nada más, porque " me sentía mal") mi papá me volvió a sentar en ese sillón, que había sido un silencioso testigo de mi suerte horrible, y me dijo:
- no tenés una idea de lo dificil que es entender todo esto, y tenés que ir al psicologo
por tu bien-
Me quedé callada, callada como un potus verde y apagado.Les pedí subir y las escaleras y eso hice, subí cada escalón con el corazón en la mano y todo mi autoestima por el piso. Pero sabía que tenía que seguir adelante porque era ese mi motor. Cuando alcancé llegar a mi habitación mi mamá venía de atrás. Me dijo que teníamos que hablar, que tenía algo que decirme. Lloraba, yo me di cuenta de esas lagrimas a punto de suicidarse en quién sabe que parte del mosaico. No quería escuchar nada más, entonces hice mis oídos sordos y encegué mis ojos una vez más. Para que el impacto no me afectara, como siempre. huía otra vez de las palabras y las terquedades. Ya sabía que estaba loca, enferma, y que tenía que ir a un psicologo, no necesitaba saber nada más. Ya sabía que no tenía novio porque no era linda para mis compañeros y mis amigos. Ya sabía todo lo que significase no estar bien y estar más que bien. Soy bipolar desde la cuna, ya se todo. Ahí me dijo algo que escuché. Se produjo un cortocircuito y si, lo escuché. Escuché palabras que no quería escucharlas de mis viejos. Ni de nadie.
- Micaela me llamó y me dijo que tenés cortes en tus brazos-
Micaela. 15 años, rubia, alta. De esas que dicen ser tus amigas porque tenías un 10 en geografía y ésta estaba a punto de llevarsela. Esas amigas truchas que no sirven para nada. Micaela me había visto arremangarme la camisa para sacarme dos vendas. No sé porqué, pero ese día le rogué que se callara, y tampoco se como le creí. Si total sabía que lo primero que iba a hacer era decirlo. Le negué todo a mi mamá, le dije que no. Que Micaela me odiaba, me tenía bronca, y
que siempre inventaba cosas sobre todos los chicos del curso. Otra vez metía a 32 chicos y chicas adentro de mi bolsa y los ahogaba en mis excusas atípicas. Le dije que se borrara todo eso de la cabeza, que no era cierto. Pensé que me iba a obligar a mostarle mis brazos, pero no lo hizo. Se quedó ahí mirandome, tratando de sujetarme como podía para confesarle todo. Pero no lo logró, ahi se fué. Dormí bien toda la noche, hasta que la mañana siguiente noté que estaba completamente destapada, casi congelada, y que mi manga izquierda de la remera estaba levantada dejando en evidencia el paso de una gillette por mi brazo. Me asusté como la vez en la cual tuve a andrés( entienden), esa vez que me puse a llorar como una rabiosa y mamá me abrazó. Extrañaba esa vez, porque ahora no podía esperar que mamá me diera un abrazo. Me levanté, fui al baño, hice como si no hubiera pasado nada. Pero pasó, porque cuando mi papá entró al cuarto me dijo que estaba desilusionado, que no entendía como yo había hecho tan poca cosa de mi vida. Que mamá había llorado toda la noche y que tenía miedo. Me tenía miedo, a mí. Que pensaba que estaba muy mal, y que el psicologo era un hecho, pero que también tenía miedo por mi hermanita. Entonces, mi mamá se había ido a vivir unos dias al country, donde tenemos una casa, para poder estar mas estabilizada, con mi hermana, se habian ido las dos. Mi papá se fue y yo lloré todo el dia, no comí, no tome, me quedé tirada como una cualquiera ahí arriba, estaba muy mal. Me había quedado sola, me había convertido en un mounstruo, y ellos me habían incentivado a seguir siéndolo.

15 dic. 2008

5: Cóctel Paraiso
Una de tantas noches porteñas me arrastró a querer ser una idiota. Y así lo digo, porque lo fui, fui la peor idiota imaginable. Salí de mi casa una noche, con la excusa de tener que ir a ver a una compañera por un trabajo, y así evitaría la comida. Hacían ya 4 días sin comer nada, excepto esa sopa diet que con asco y ganas de tirarla la tomé. A pocas cuadras me iba a encontrar con Maru y Cande, dos chicas que eran & son amigas mías. Me habían caido muy bien, encima no hacian ninguna pregunta estúpida acerca de mi cuerpo, de cuanto comía o de como era mi vida cuando era más chica. Alivio. Fuimos caminando hasta Las Heras y ahí nos tomamos un taxi
hasta el lugar en donde habiamos arreglado ir a bailar. La verdad es que es algo que me gusta, salir y despejarme. Sabía que hasta la otra mañana a mis papás no les iba a preocupar de que no llegara, total, yo no era de esas que perdían la cabeza en una noche, pero en estos tiempos me podía pasar cualquier cosa. A esa altura me importaba un comino lo que pasara por mi cabeza, ya le había tomado DEMASIADA confianza a esta gente. Estábamos once y media de la noche en la puerta esperando a un amigo de las chicas. Yo me senté en el cordón y me quedé ahi un rato largo mirando la situación que acontecía en la vereda de enfrente. Un grupo de chicos
y chicas mucho mas grandes que yo estaban ahí, sentados al cordón, exactamente como yo, tomando gritando y fumando. pensé en la mala imagen que daría si hubiera estado en sus zapatos, o zapatillas. Yo siempre había sido la chica modelo, esas que siempre tienen
todo perfecto y las mejores notas. Siempre había tenido el peso de que mi mamá fuera demasiado exigente, o por ahí que todos los padres me tomaran como ejemplo para sus hijos. En mi corta edad había absorbido envidia y odio de casi todos mis compañeros.
Siempre era la que se quedaba con las medallas de mejor promedio en los actos. Pero tengo que decir, que a los 11 años era un honor.
Después me elijieron para portar la bandera. Y otras cosas que cuando entré de la mano con Ana al aula el primer dia de clase, se fueron borrando de mí. Dejé de ser todo lo que alguna vez había alcanzado. Lo era, exteriormente, pero interiormente había tenido
carencia de muchas cosas. Mi exterior era completamente distinto a lo que yo era. O algo así. Pero la pertenecia a mi alma según mi cuerpo jamás había sido homogénea. Y así vivo hasta el día de hoy, en una mentira que por más pequeña que parezca es enormemente grande. Prefiero usar mi capacidad intelectual para otras cosas, cosas que a mí me sirvan. Basta de medallas dije, y bueno, es lo que tuve. Volviendo a la triste imagen de esos chicos, uno me miró
- Cheta, toma vino cheta - me gritó. 15 años. 15 años tengo. 15 años para arruinarme de cualquier forma menos siendo alchólica. No, gracias.Me paré y ahí estaba el amigo de mis amigas. Qué amigo eh. Un flaco de 30 años masomenos,con una cara de delincuente peor que la
de todos esos malvivientes que te persiguen ni bien ven que usas zapatillas de marca. No tenía de lo que se dice miedo, pero no sabía nada de él. A decir verdad, soy una flaca ( no lo digo por la imagen corporal claro) que le tiene desconfianza hasta a el diariero. Y bueno, ahora se bien que aunque no conozco a muchas personas ( mis horizontes de sociabilidad todavía estan inexplorados) tendría que conocer un poco más antes de abrir la boca. El tema era que cuando ví que Cande sacó plata de su bolsillo y se la dio a este energumen, me asusté. No sabía, no entendía nada. Eran mis dos amigas las que hablaban con el tipo, el tipo que podía sacar un arma
y hacerme el favor de matarme, o hacerme llorar como una pendeja de seis años. No sabía nada. Cuando cruzó la calle corrí a mis dos compañeras de ruta y les pregunté quien era ese tipo.- Un amigo Mer, un amigo nuestro- me dijeron.Claro, un amigo. No me chupaba ni me chupo el dedo todavía como para comprender las ironías de la gente. Soy inteligente, soy inteligente a niveles desmedidos. Pero estoy enferma, eso me hace apagar la luz. Candela se acercó a mi y de forma violenta me dio un sobre.
- Ahora esto se lo mostrás al chabón de la entrada-
Ni bien lo abrí me di cuenta de mi fracaso. Uno de los tantos que sumé a mi colección. Un documento. Un DNI que no era el mio.Agustina Gonzalez. Así decía el documento. Y tenía mi foto. Cambié completamente de identidad esa noche. Ya no era mas Mery, era
Agustina. Pensé en las irrebocabilidades que me daría ser otra persona por una noche. Pero no quise. jamás había mentido con mi nombre, jamás había dicho ser otra persona, aunque lo desease. Pero era de cobardes arrepentirse. Era de cobarde, mejor dicho, haber
dicho " Bueno, dale, hagámoslo" en vez de pegar media vuelta y pedirme un taxi a casa. Una chica de Palermo atrapada en ese lugar de no soy yo. Ahí comenzó mi ronda de idioteces y algo más. . Mi familia me había educado bien, pero sin embargo lo hice. Hice de mi
una chica rebelde y desobediente. Que rico sabor tenía. Que asqueroso momento iba a pasar. Me hice pasar por una chica de 18 años. Gracias a Dios, tengo una altura que me permite hacer creer la edad que yo quiera. Era 1.73 cm de engaño, que entró en un bar porteño. La gente estaba agolpada cerca de las barras, yo me aislé una vez más, y con las chicas nos sentamos a un pie del baño, en un "living". Jamás en mi vida había hecho tal cosa, pero quién se iba a enterar? Bueno, eso mejor ni lo digo. Ya a las 00.00 hs. la cosa pintaba mejor. Más gente, pero ninguna de mi edad. Yo ahí me sentía como una gota de lluvia más de la nube. Me sentía rodeada de gente grande, de esos que se me ocurrió alguna vez decir viejos. No respondo a ese seudónimo de " eu
che" así que las veces que me lo hayan gritado, lo habré tomado como " eu chica". Chica. Era chica para todos esos. Pero nadie lo notó. Ahora era Agustina Gonzalez. 18 años... y que más?. Mientras Candela y Maria del Mar buscaban algo para tomar ( Coca Light
les pedí yo) yo me inventaba una historia como Agustina Gonzalez. Recién egresada del colegio podía ser. Uf, a mi todavía me quedaban tres años de torturas. Me sentía grande y libre. Así que era una historia distinta a la mía.Cuando las chicas llegaron a la mesa conté tres tragos, de esos que llamam " CEREBRO" o algo por el estilo. Tres. Cande(uno), Maru
(dos), y el tercero?. Mery.. Mery (tres). No, alchol en mí no. Las chicas me lo reprocharon, y claro, una chica de 15 años alchol no.
Pero ya no tenía 15, tenía 18. Así que por primera vez, antes de haber tomado cerveza, o sidra, esas cosas comunes de chicos adolescentes, me bajé un Cerebro. Tres tragos ya estaban en mí. Se habían burlado de lo que yo era, y ahora no me sentía alguien. Esa noche me fuí mucho antes del lugar, y sentía que Mía se estaba aferrando a mí, esperando llegar y volver a llevarla conmigo.

12 dic. 2008

4: Narcoiris
Que odioso era pasar una semana entera escuchando a la estúpida de Lucia hablar de Tomás. Odiaba que dijera que habían ido al cine, odiaba que dijera que él le había dicho que era hermosa, odiaba que presumiera tener novio en mi cara. Al mismo tiempo yo seguía queriendo que la tierra me tragase, que qedaba ahora? Era una chica de 15 años en Marzo, a principio de ciclo escolar, con ganas de escaparme con Tomás, y claro, eso no iba a pasar. Yo soy y era experta en soñar despierta, era tan real. Siempre soñaba despierta con que estaba con él, o con cualquier chico que me pareciera lindo. Pero yo a ese tarado de Tomás Iriarte lo amo. Lo amo y lo amaba.Ahora estamos en una relación mucho mas fuerte que ese vaivén de palabras que a nadie le venía bien. Entonces odiaba con toda mi alma elq ue Lucia estuviera con él. Encima se hacían cartas, CARTAS. Cartas que por ahí haces a tus amigas o amigos para el cumpleaños, llenas de cosas positivas o como sea, tampoco lo entendia porque nunca me habian escrito cartas, excepto cuando jugabamos al amigo invisible en el colegio. Mi alta sociabilidad daba lugar a invitaciones a cumpleaños, fiestas, esas cosas donde mas te importa ir bien vestida que el afecto que le tengas a esa persona. Se escribían cartas de amor, y las de Tomás a Lucia eran hermosas. Ella claro está, solo me las mostraba para presumir el novio que tenia ( y no me parece poco con lo lindo que es) y porque sabía que yo lo miraba y no tan disimuladamente. No se que quería conseguir conmigo, si para ella yo estaba MUY flaca pero lo decía a vces porque si no la opacaba. FALSEDAD de acá a Kajaztan ida y vuelta, esa chica no tenía sentido común. Ni lo tiene, pero ya no me interesa. Bueno, esas cartas me hacían rabiar, pero a la vez me hacian darme cuenta de la verdad. EL POCO INTERÉS QUE TENÍA TOMAS EN LUCIA. Y lo digo así porque era asi, y ahora me doy cuenta de como venía la mano. Pero antes de decir cualquier cosa y alabar a un dios inexistente, voy a seguir con esa etapa de celos que no eran celos, pero era el odio mas extremo hacia una persona que no era yo. Yo me seguía odiando, porque no me daba la figura ni la mente para tenerlo, o la mente si, pero ese chico nunca me iba a escuchar decir nada inteligente. Esas cuatro bobas que no sé como se hicieron pasar por mis amigas durante tanto tiempo, esas cuatro me estaban hundiendo. Si era un complot contra mi, no funcionó. Porque yo no decía palabra alguna con respecto a su relación, y si me pedían opiniones, para mi estaba todo bien. - Mer, estoy re enamorada, vos me apoyás con esto no? ( la cara de perra era evidente)- Si, Lu, está BIEN. ( y así nomas, sin sonrisa ni cara fingida)Esas eran las respuestas de "amiga" que le daba. Y en verdad me sentía traicionada, porque si bien no era alguien que yo apreciase, era de las que se juntaban conmigo, y yo habia hecho mal en seguirles la corriente.Cuando estaba en mi casa, todo era distinto, va no todo, porque seguía anoréxica y con ganas de tirar todo a la basura y empezara escribir una historia PARA MI nueva y sin manchas. Porque ya de por sí, me sentía una mancha desde los 13 años, cuando dejé la comida por las botellas de agua y así caminé sola. Pero estar sola me gustaba, era como estar adentro de un taper hermético sin voces que te impidan decir lo que que querés o escribir lo que te guste. Ese taper ahora está completamente abierto, ahora que de ánimo y en una escala del 0 al10 soy un 8 , aprobado. Pero sigo queriendo a mi soledad conmigo. Porque me gusta y me llena mas que 50 litros de agua. Cuando estaba en casa lo único que hacía era hablar con mi mama, o estar en mi cuarto, o hablar con Camila por teléfono preguntándole como le va por allá. Y me contesta ESPECTACULAR. Me hubiese ido con ella sino me lo hubiera impedido el tener a mi familia acá y la ridiculez de tener ganas de seguir siendo intoxicada por la masa humana. En mi casa estaba sana, insana, feliz, triste, bipolar, egocéntrica, egoísta, estaba como yo quería. Y así no odiaba a ningun otro ser mas que a mí a veces, cuando decía, NO, TODAVIA NO TENES 48 KGS. DEJA DE COMER y esas cosas. Pero estaba ESPECTACULARMENTE bien, porque ya mis compañeras no venían a casa tan seguido, y yo me inspiraba en escribir cartas a Tomás en mi cabeza. Ya en Mayo, era otra historia, Tomás y Lucia no eran mas Tomás y Lucia. Toda la pesadilla te me quiere no me quiere se habia temrinado y yo tenía una hermosa sonrisa cuando lo veía. Lucia se había cambiado de cuerso porque no soportó que Tomi le cortara. Bancatelá, eso estaba a punto de decirle. Pero me callé otra vez. Típico de la reina del drama, todo ese quilombo de papeles solo porque un chico te dijo HASTA ACÁ LLEGAMOS. Por ahí suena muy decadente de mi parte, pero yo jamás había pasado por ese momento. Tenía que comprendelo supongo. Yo jamás habia tenido un novio que me escriba cartas, ahora tampoco me escriben nada, pero tengo alguno que otro que está atrás. Y bueno, son chicos, máquinas depredadoras que te dan un beso y se van. Ya a los 16 buscan algo más. No los quiero conmigo, dije una vez, y ahora si los quiero. Por eso soy tan excéntrica. Más allá de los especimenes que haya, ese Mayo Tomás Iriarte parecía otro chico. Había pasado de ser buena onda a ser un creído de mierda, daba asco y era hasta sofocante con su " facha ". Se volvió UNO MÁS DE LA GRÁN MOLÉCULA ATÓMICA. Y yo seguí con mi historia. Me olvidé de Tomás en el sentido " LO QUIERO, LO DESEO", pero lo seguí amando igual que lo amo ahora. A partir de Julio empezé a salir con otra gente. Tenía otros amigos, y otros intereses. Pero nunca fui de dejarme llevar, todo lo contrario. Necesitaba cambiar para cambiar yo. Porque se me había agotado el oxígeno sin amigos, y desde ahí todo cambió. Todo era mucho mejor, hasta los intakes habían cambiado, en mis cuadernos escribía: D: nada A: nada M: nada C: .. algo muy diminuto, algo que sea fácil de dejar pasar. Todo había variado, pero seguía algo infeliz. Porque no era yo y me tenía que amoldar. Me tenía que amoldar a usar ropa distinta, a ir a lugares donde las noches se hacían sumamente irreales, no sé como pero logré estar en un círculo social que me permitía abrazarme a ana como nunca antes. Había llegado a mi propio arcoiris, perdón, a mi propio narcoiris.